El agua de nuestra Ciudad presenta uno de los índices más altos de purificación natural, motivo por el
cual no deberíamos tener mayores dificultades en el mantenimiento de nuestros tanques. Sin embargo, el
exceso de cloro y otras sustancias que se juntan en el fondo de los tanques hace realmente indispensable
que cada seis meses se solicite un servicio de limpieza de cisternas, además de las normas indicadas en la ordenanza que indica la limpieza y desinfección semestral de los tanques.


El sarro que se acumula en el fondo de las cisternas y las condiciones de conservación de los tanques de
agua potable, son el principal problema a solucionar durante un trabajo de limpieza y desinfección.